Casi 89.000 refugiados rohinyás huidos de Birmania e instalados en el gran campamento situado en el sureste de Bangladés no tienen acceso a paquetes de alimentos, según informaron el Gobierno bangladesí y las Naciones Unidas.
"En el campamento levantado por el Gobierno no podemos llegar con ayuda alimentaria hasta el 25 % de los rohinyás", afirmó ayer a EFE el portavoz en Bangladés de la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur), Joseph Surjamoni Tripura.
El porcentaje se basa en un informe elaborado por la Comisión bangladesí de Asistencia al Refugiado y la Repatriación (RRRC) en colaboración con Acnur, para el que encuestaron a 355.933 rohinyás en el campamento, donde se calcula que hay alrededor de 700.000 de ellos.
Mohammad Abdul Kalam, comisario de la RRRC en el distrito de Cox's Bazar, donde se encuentra el campamento, explicó ayer a EFE que los problemas en el reparto de alimentos y otra ayuda humanitaria se deben "a la mala conexión por carretera". Según el informe, que cubre a casi 83.000 familias encuestadas entre el 4 y el 25 de octubre, el 30 % de los preguntados no habían recibido material de refugio, 53 % no tenían acceso a material sanitario y un 52 % a medicinas.
"El número de rohinyás aumenta todos los días en el campamento y los recién llegados se mueven todavía de un lugar a otro, que es otra de las razones por las que no podemos acceder a todos", subrayó el comisario Kalam.
El portavoz de Acnur también remarcó que "muchos de los refugiados rohinyás entraron en un período muy corto, por lo que no fue posible llegar a todos", aunque Tripura anotó que la situación está mejorando y que todos acabarán recibiendo ayuda. En su último informe de situación difundido ayer, el Grupo de Coordinación Intersectorial de la ONU cifra en 605.000 a los rohinyás llegados a Bangladés en los últimos dos meses.
