Los países de la Unión Europea (UE) discrepan sobre la idea de prolongar la duración de los controles en las fronteras interiores ante situaciones de "amenaza", un asunto que debatieron ayer por primera vez a partir de una propuesta del Ejecutivo comunitario.
El tema se trató en un Consejo de Ministros europeos del Interior, donde cerca de la mitad de los estados miembros defendió la idea de reformar el código Schengen para prolongar esos controles frente a las amenazas a la seguridad.
