El acuerdo de Gobierno de centroderecha anunciado ayer por el primer ministro de Holanda, Mark Rutte, casi siete meses después de los comicios, tendrá el apoyo de 76 diputados en un Parlamento de 150, lo que pondrá a prueba su habilidad para conciliar las ideas de los cuatro partidos que lo han secundado.
Las negociaciones han sido las más largas desde la Segunda Guerra Mundial, debido a la fragmentación de la Cámara Baja y a que los partidos descartaron acuerdo.
