Varios ministros del Gobierno de la primera ministra británica, la conservadora Theresa May, salieron ayer en su defensa después de que se desveló un complot de una treintena de diputados "tories" para echarla del cargo. El ministro de Medio Ambiente, Michael Gove, aseguró a la cadena pública BBC que la jefa del Ejecutivo "es una líder fantástica" que tiene el apoyo del gabinete y debería quedarse.
