El vicepresidente primero de la Comisión Europea, Frans Timmermans, apeló ayer al diálogo honesto dentro de la Constitución para “salir de un callejón que parece sin salida”.
“Olvidemos el enfrentamiento y apostemos por el diálogo para resolver este conflicto”, aseveró Timmermans, que dijo que solo les corresponde a los 46 millones de españoles decidir su futuro, excluyendo así cualquier papel de mediador de las instituciones europeas.
El número dos del Ejecutivo comunitario defendió que hay que respetar la democracia, el Estado de Derecho y los derechos fundamentales, y que no puede faltar ninguno de los elementos.
Timmermans subrayó que el referéndum fue “ilegal” y que la Generalitat de Cataluña no respetó la ley al convocarlo.
“Eso no quita que hemos visto imágenes terribles”, expresó. “Todos los Gobiernos deben respetar la supremacía del Derecho, y eso exige a veces el uso proporcional de la fuerza”, dijo.
Timmermans explicó también que aunque la libertad de expresión es fundamental para todos los ciudadanos, “una opinión no es más valiosa que otra porque se manifieste más alto, gritando más”.
