La Comisión Europea (CE) presentó ayer la base que servirá para reformar el sistema de asilo europeo y repartir de manera más justa entre países a los refugiados, tras comprobar que las reglas actuales no funcionan porque ponen toda la presión en unos pocos Estados miembros, como Grecia e Italia.
"La crisis ha mostrado que el sistema actual no funciona", reconoció el vicepresidente primero de la CE, Frans Timmermans.
