Estados Unidos anunció ayer nuevas sanciones económicas contra Corea del Norte, aumentado la presión sobre el régimen de Kim Jong-un, que también se enfrentará a medidas adicionales de la Unión Europea y, posiblemente, China.
La crisis norcoreana centró un día más buena parte de la atención en la Asamblea General de la ONU, con un claro consenso sobre la necesidad de detener el programa nuclear y de misiles del país.
Tras amenazar este martes 19 con "destruir totalmente" a Corea del Norte, ayer el presidente estadounidense, Donald Trump, decidió dar un nuevo paso en materia de sanciones.
Trump firmó una orden ejecutiva que busca asfixiar las finanzas norcoreanas y que, según aseguró, "expande significativamente la autoridad (de EE.UU.) para perseguir a individuos, compañías e instituciones financieras que financian y facilitan el comercio con Corea del Norte".
"Los bancos extranjeros afrontarán una amenaza clara: hacer negocios con Estados Unidos o facilitar el comercio con el régimen sin leyes de Corea del Norte", avisó.
Además de medidas financieras, las nuevas sanciones incluyen la prohibición de visitar EE.UU. por 180 días a barcos y aviones que hayan estado previamente en Coreadel Norte.
Mientras tanto, en Bruselas los países de la UE llegaron a un acuerdo político para establecer una nueva batería de sanciones, que irán más allá de las decretadas por el Consejo de Seguridad. Trump, además, aseguró que el Banco Central de China ha ordenado a las entidades financieras del país dejar de trabajar con Pionyang.
