Brigadas de rescate de países de América, Europa y Asia se han sumado a la búsqueda y rescate de víctimas del terremoto que el martes sacudió el centro de México y dejó, al menos, 273 muertos y un centenar de desaparecidos.
La ayuda a México comenzó a fluir en las horas que siguieron al terremoto que se sintió en la capital mexicana, los estados de México, Morelos, Puebla, Guerrero y Oaxaca.
Equipos de Alemania, Chile, Colombia, Ecuador, El Salvador, España, Estados Unidos, Guatemala, Honduras, Israel, Japón, Panamá y Suiza han llegado o están por arribar al país para sumarse a las tareas de rescate. España ha enviado a 54 militares, personal médico, sanitario y logístico en tres vuelos diferentes y cuatro canes entrenados para localizar a personas, tanto vivas como fallecidas.
El contingente español lleva a México aparatos para visualizar huecos sobre el terreno, otros que permiten rastrear zonas amplias y equipos para mover cargas pesadas.
Estados Unidos ha enviado dos equipos de asistencia de desastres, además de que rescatistas y material pesado se han trasladado e México desde la base de Riverside (California).
Israel ha enviado a México un contingente de 70 militares, entre ellos 25 ingenieros que ayudan en la revisión y la evaluación de daños en inmuebles.
Varios países de América Latina, como Ecuador, Guatemala, Honduras y Chile, han enviado también brigadas de rescate para apoyar los trabajos en las zonas más afectadas por el terremoto de magnitud 7,1 en la escala de Richter.
"CHICHI"
El instinto de "Chichí", un perro pastor belga de rescate, ha mostrado ayer el camino a seguir para encontrar más vidas entre los escombros de los edificios derrumbados por el sismo que el martes 19 azotó la parte central del país.
El esfuerzo y la voluntad de cientos de hombres, tras casi 48 horas de remover escombros en un edificio de las calles de Medellín y San Luis Potosí, en la colonia Roma, llegaron al límite y tras no ver respuesta decidieron abandonar la búsqueda.
