El flujo de rohinyás que llegan a Bangladesh huyendo de Birmania (Myanmar) se ha estabilizado en torno a los 390.000, una pausa temporal por el mal tiempo en el mar que solo vaticina más refugiados en el futuro en un volumen que la ONU cree que puede llegar a ser el doble del actual.
"Tenemos que tener presente que el número (de refugiados) podría duplicarse en las próximas semanas", dijo a Efe Robert Watkins, coordinador residente de la ONU en Dacca.
La situación en los campos de refugiados y fuera de ellos sigue siendo muy precaria cuando se cumplen tres semanas del inicio de la crisis en el oeste de Birmania con una operación militar que el Alto Comisionado de los Derechos Humanos de la ONU ha tildado de "limpieza étnica de manual". Watkins admitió que las agencias del organismo no están siendo capaces de llegar a todos los rohinyás, pero espera que en los próximos días refuercen tanto su personal como los recursos para dar una respuesta mucho más contundente a este drama humanitario. "Soy consciente del problema, está siendo extremadamente difícil llegar a todo el mundo", admitió.
