La musulmana Halimah Yacob se convirtió ayer en la primera presidenta de Singapur sin pasar por las urnas, al ser la única aspirante que cumplió los requisitos para presentarse a los comicios que se iban a celebrar el día 23.
Halimah, de 63 años y etnia malayo-india, fue proclamada presidenta en las oficinas de la Asociación del Pueblo y allí dio las gracias en inglés y malayo a sus seguidores.
