El Consejo de Seguridad de la ONU aprobó ayer una resolución con nuevas sanciones contra Corea del Norte por las pruebas nucleares y balísticas que viene realizando desde 2006.
La resolución, que contó con el apoyo unánime de los 15 integrantes del consejo, fue propuesta por Estados Unidos, pero hasta llegar a la mesa de votación el texto fue revisado, con efectos menos drásticos, para que pudiera ser aprobado.
Inicialmente, Estados Unidos estaba pidiendo, entre otras cosas, la prohibición de que los países miembros de la ONU vendieran a Corea del Norte gas, petróleo y productos petrolíferos refinados, así como la prohibición de comprar textiles norcoreanos.
Una versión posterior del texto que fue negociada el pasado fin de semana, en cambio, rebajaba el alcance de estas medidas, ya que incluían apartados que Rusia y China, con derecho de veto en el consejo, no habían visto con buenos ojos.
La resolución aprobada establece la prohibición de vender a Corea del Norte gas natural o condensado y productos petrolíferos refinados que excedan el medio millón de barriles desde el 1 de octubre y de dos millones de barriles a partir del 1 de enero de 2018 y durante 12 meses.
También determina que se congelen las cantidades de petróleo que se vende a Corea del Norte para que no excedan los montos entregados durante los últimos 12 meses.
Asimismo, establece que Corea del Norte no podrá vender fuera del país sus productos textiles.
SEÚL
El Gobierno de la vecina Corea del Sur valoró las amenazas lanzadas ayer por Corea del Norte como "una excusa para justificar provocaciones adicionales antes de que se produzca el voto en Naciones Unidas".
Seúl contempla imponer sanciones unilaterales adicionales sobre Pionyang una vez se tome la decisión en el Consejo de Seguridad de la ONU, explicó un portavoz del Ministerio surcoreano de Unificación en declaraciones recogidas por la agencia Yonhap.
