El Papa Francisco concluyó ayer su viaje a Colombia con una misa en el área portuaria de la ciudad de Cartagena de Indias (norte) en la que afirmó que en el proceso de paz se debe implicar a la gente.
Ante cientos de miles de personas en el área portuaria de Cartagena, Francisco esperó su último discurso para un análisis más político del proceso de paz en Colombia después del acuerdo con las FARC, ahora convertidas en partido político, y la actual negociación con la otra guerrilla, el Ejercito de Liberación Nacional (ELN), y sobre todo ante la fuerte polarización que se vive entre la sociedad. En Cartagena de Indias, la ciudad sede de los Derechos Humanos en Colombia, como recordó, su consejo fue que en estos caminos de pacificación, como el que está viviendo Colombia, "donde se observa una delicada armonía entre la política y el derecho, no pueden obviar los procesos de la gente".Puntualizó que además del diálogo "las hondas heridas de la historia precisan necesariamente de instancias donde se haga justicia, se dé posibilidad a las víctimas de conocer la verdad, el daño sea convenientemente reparado y haya acciones claras para evitar que se repitan esos crímenes".
