El jefe de la ONU, António Guterres, aseguró ayer que las consecuencias de una posible acción militar en Corea del Norte son "demasiado horribles como para siquiera contemplarlas" y se ofreció para mediar en el conflicto.
Guterres, en una conferencia de prensa, pidió a todas las partes que apuesten por la diplomacia y que rebajen la retórica de enfrentamiento de las últimas semanas.
"A medida que las tensiones aumentan, también lo hace el riesgo de malentendidos, errores de cálculo y de escalada", avisó el diplomático portugués.
De regreso en Nueva York tras unos días de descanso, Guterres aseguró que la tensión en torno a la península coreana está en un nivel "no visto desde hace décadas", en medio de la escalada verbal que han protagonizado Washington y Pionyang. El presidente estadounidense, Donald Trump, amenazó recientemente a Corea del Norte con "una furia y un fuego jamás vistos en el mundo" si seguía amenazando a su país, a lo que el régimen asiático respondió anunciando un plan para bombardear Guam.
Ante esa situación, el secretario general de Naciones Unidas llamó hoy a recordar el "enorme sufrimiento" que causó la Guerra de Corea, que comenzó hace 67 años y que dejó más de tres millones de muertos.
"Necesitamos prestar atención a las lecciones de la historia para no repetir los errores", señaló.
