La situación médica es precaria en la localidad siria de Al Raqa, escenario de una ofensiva contra el grupo terrorista Estado Islámico (EI) donde muchos heridos y enfermos están atrapados sin apenas asistencia sanitaria.
"Uno de los desafíos principales es tener acceso a los heridos y enfermos, ya que no lo tenemos con los que están dentro de la ciudad. Por su parte, los pacientes tampoco pueden salir para tener acceso a nosotros", dijo hoy a Efe por teléfono el coordinador del proyecto de Médicos Sin Fronteras (MSF) en Al Raqa, Robert Onus.
Desde el pasado 6 de junio, la población es objetivo del asalto de las Fuerzas de Siria Democrática (FSD), alianza armada encabezada por milicias kurdas y respaldada por EEUU, que quieren expulsar al EI de la urbe, considerada la capital del califato autoproclamado por los yihadistas en 2014.
Las FSD han impuesto un asedio a la localidad, donde la ONU calcula que permanecen entre 20.000 y 50.000 civiles, de los más de 200.000 que había antes del inicio de la guerra en Siria, en marzo de 2011.
