La provincia siria de Homs se convirtió ayer en la tercera región del país en la que entra en vigor en menos de un mes una tregua entre las fuerzas gubernamentales y las facciones rebeldes, con el objetivo de convertirse en una nueva zona de distensión.
Una calma aparente se instaló en Homs con el inicio del cese de las hostilidades, según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos.
