Un comando del grupo yihadista Estado Islámico (EI) asaltó ayer la embajada de Irak en Kabul, causando dos muertos y tres heridos, lo que supone un ataque indirecto a Bagdad sin precedentes en Afganistán.
En momentos de debilidad para la rama afgana del califato, que en los últimos meses ha perdido a tres emires, dos de sus yihadistas dispararon contra el guardia de seguridad.
