La elección de constituyentes enfrenta hoy a los oficialistas y opositores. El chavismo gobernante en Venezuela desde hace 18 años auguró una alta participación en la elección de la Asamblea Nacional Constituyente (ANC), prevista para hoy domingo, y que se celebrará bajo estrictas medidas de seguridad y pese al rechazo de la oposición y de la comunidad internacional.
El jefe del comando de campaña oficialista, Jorge Rodríguez, adelantó que el gobernante Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) ha preparado toda su maquinaria para atender hoy una concurrencia elevada a las urnas.
Esta proyección contrasta con la posición de la fiscal general, Luisa Ortega Díaz, quien tras haberse distanciado del Gobierno de Nicolás Maduro, al que acusa de encabezar un "Estado policial" y cometer "terrorismo de Estado", ha asegurado que el 90 % de los ciudadanos rechaza cambiar la Constitución.
La funcionaria advirtió ayer del riesgo de que la ANC suponga la instauración de "un sistema personalista y totalitario" pues teme "que la violencia se exacerbe", por lo que llamó al Gobierno y a la oposición a apostar por un diálogo que considera "fundamental" para salir de la crisis.
Sin embargo, Rodríguez, que también es alcalde del municipio caraqueño Libertador, reiteró que mediante el sufragio la "mayoría" de los venezolanos asestará un golpe de "paz" y vencerá a la violencia, desatada en el país caribeño durante cuatro meses de protestas que han dejado 109 muertos, y cientos de detenidos y heridos.
El portavoz oficialista afirmó incluso que "muchos" opositores acudirán a las urnas para expresar un "voto castigo" a los dirigentes de la coalición opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD), a quienes acusó de promover la violencia durante las recientes manifestaciones.
