SANCIONES
VARIOS países como Francia, el Reino Unido y Japón dejaron claro que respaldan el endurecimiento de los castigos que plantea Washington.
Estados Unidos exigió ayer en la ONU un aumento de la presión internacional contra Corea del Norte y avisó de que, si es necesario, está dispuesto a utilizar la fuerza para responder a la amenaza que representa Pionyang.
La embajadora estadounidense ante Naciones Unidas, Nikki Haley, anunció que su país va a presentar en los próximos días un proyecto de resolución para que el Consejo de Seguridad endurezca las sanciones contra Pionyang.
El movimiento es una respuesta concreta al ensayo que el país asiático llevó a cabo el martes 4 con un misil balístico intercontinental, un tipo de proyectil con el que se cree que podría alcanzar Alaska.
"El lanzamiento de un misil intercontinental es una clara y aguda escalada militar. El régimen norcoreano dice abiertamente que sus misiles están pensados para golpear con armas nucleares ciudades en EE.UU., Corea del Sur y Japón. Y ahora tiene más capacidad para hacerlo", dijo Haley en un discurso.
Ante esa situación, la embajadora aseguró que su país está preparado para usar todas sus capacidades para defenderse a sí mismo y a sus aliados.
"Una de nuestras capacidades son nuestras considerables fuerzas militares. Las usaremos si tenemos que hacerlo, pero preferimos no ir en esa dirección", añadió.
Haley también amenazó con la posibilidad de utilizar el poder comercial de su país para actuar contra Pionyang y contra aquellos que "permiten e incluso animan al comercio con Corea del Norte en violación de resoluciones de la ONU".
"A esos países les gustaría mantener sus arreglos comerciales con Estados Unidos. Eso no va a pasar. Nuestra actitud en comercio cambia cuando los países no se toman en serio las amenazas a la seguridad internacional", subrayó.
