La canciller alemana, Angela Merkel, apostó ayer por establecer nuevas alianzas entre las potencias del G20 y los países africanos que superen el concepto clásico de la ayuda al desarrollo, impulsen la inversión privada y propicien un crecimiento que frene los flujos migratorios.
Merkel reunió a los presidentes de Egipto, Costa de Marfil, Ghana, Mali, Níger, Ruanda, Senegal, Túnez y Guinea Conakry, éste último al frente de la Unión Africana.
