CRISIS
Dilma Rousseff fue destituida en agosto del año pasado y sustituida por Temer, su entonces vicepresidente.
El Partido de los Trabajadores (PT) ratificó ayer su respaldo al exmandatario brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, procesado en cinco causas penales, y exigió la renuncia del presidente Michel Temer, también salpicado por hechos de corrupción.
En la jornada de clausura de su sexto Congreso Nacional, el PT también renovó a sus autoridades y eligió como nueva presidenta a la senadora Gleisi Hoffmann, investigada por el Tribunal Supremo por su supuesta participación en la trama corrupta de la estatal Petrobras.
En la misma situación están otros dirigentes históricos del PT, como su esposo, Paulo Bernardo Silva, o el propio Lula, que vio ayer su situación jurídica agravada por el Ministerio Público, que pidió que sea condenado a prisión por "corrupción pasiva calificada" en una de las cinco causas penales abiertas en su contra.
También es investigado el senador Lindbergh Farias, quien disputó la presidencia del PT con Hoffmann, electa con el 60 % de los votos de los 593 delegados.
En relación a Lula, el PT exigió en uno de sus documentos que "cese" la supuesta "persecución judicial" a su fundador, sobre la cual, y en la misma línea que el exmandatario, aseguró que obedece a "planes de la derecha" para impedir que vuelva a ser candidato presidencial en las elecciones previstas para octubre de 2018.
El propio expresidente insistió en su inocencia en una breve intervención durante la clausura del congreso del PT.
"En cualquier lugar del mundo, la justicia precisa tener pruebas para poder juzgar o condenar a alguien. Pero en el Brasil de hoy, es uno el que tiene que demostrar que es inocente", declaró Lula.
Aún con ese mar de fondo en su propia formación, Hoffmann declaró tras ser elegida como la primera presidenta del PT que el partido no se plantea hacer un autocrítica, como lo exigen hasta algunas de sus facciones internas.
"No somos una organización religiosa y tampoco nos azotamos. No vamos a enumerar errores para que la burguesía y la derecha exploten esa imagen", declaró Hoffmann, quien fue ministra de la Presidencia en la gestión de Dilma Rousseff, destituida en agosto del año pasado y sustituida por Temer, su entonces vicepresidente.
