El grupo terrorista Estado Islámico (EI) trató de reventar ayer las celebraciones del ramadán con un doble atentado en Bagdad, con, al menos, 22 muertos y un centenar de heridos, mientras los yihadistas están cada vez más arrinconados en su antiguo feudo iraquí de Mosul.
Los dos atentados, cometidos en el lapso de diez horas, fueron perpetrados por suicidas que conducían coches bombas y, en ambos casos, tuvieron lugar en zonas de mayoría chií en el centro de la capital iraquí.
En el primer ataque poco después de la medianoche, fallecieron, al menos, 11 personas y otras 75 resultaron heridas en la popular heladería Al Faqma (la foca), que estaba abarrotada por familias que habían acudido a comer de noche, como es costumbre en ramadán después de guardar el ayuno en las horas diurnas.
Según fuentes de la Policía consultadas por EFE, entre las víctimas se encuentran niños y mujeres, aunque no precisaron su número.
Imágenes de una cámara de seguridad, difundidas por medios locales, mostraron el instante de la gran explosión, que afectó tanto al local como a la calle, por donde pasaban varios vehículos.
La heladería está ubicada en el barrio de Al Karrada, una zona de mayoría chií donde en el último ramadán, en julio de 2016, murieron cerca de 300 personas en uno de los atentados más sangrientos cometidos por el EI en el país.
El segundo atentado de ayer fue perpetrado por la mañana, a pocos kilómetros de distancia, en la zona céntrica de Al Shawaka, al lado del puente de Al Shohadaa y frente a la sede del Departamento de Pensiones Públicas.
La explosión del coche bomba, que también tenía un suicida al volante, causó la muerte de, al menos, 11 personas y heridas a otras 35, según el último recuento de la Policía.
El grupo yihadista reivindicó la autoría de ambos atentados por medio de sendos comunicados, difundidos a través de la agencia Amaq, vinculada a los yihadistas, y por sus canales de Telegram. El grupo extremista suní alegó que su objetivo era matar chiíes, que son mayoritarios en Irak, pero son considerados por los yihadistas como "apóstatas" o herejes.
