El Ejército británico vigilará el palacio de Buckingham, el Parlamento, la residencia de Downing Street y embajadas, como medida de seguridad al elevarse al más alto el nivel de amenaza terrorista contra el Reino Unido, informó ayer la Policía.
La primera ministra británica, Theresa May, comunicó anoche al país que el Gobierno había decidido situar en "crítico" el nivel de amenaza, lo que supone que un atentado puede ser "inminente".
La medida fue tomada tras el ataque del lunes junto al estadio Manchester Arena, en el que 22 personas, muchas de ellas niños, perdieron la vida y 59 resultaron heridas.
Según informó Scotland Yard, los soldados sustituirán a la Policía armada en varios lugares de Londres como parte de la llamada "Operación Témpora", que permitirá a los soldados colaborar en las labores de seguridad bajo mando policial.
