Irán celebra hoy unas disputadas presidenciales para determinar la continuidad del moderado Hasan Rohaní o el regreso al poder de los conservadores, una elección clave para el país en la que el índice de participación puede ser decisivo.
Tanto los candidatos presidenciales como el líder supremo iraní, Alí Jameneí, y poderosas instituciones oficiales han llamado a una participación masiva que, según una reciente encuesta de la agencia estatal IRNA, rondaría el 67 %.
