MADURO
AFIRMÓ que el proceso de Asamblea Constituyente continúa avanzando y que en pocos días presentará las bases para elegir a los representantes.
La oposición venezolana hace una apuesta por una escalada de presión contra el Gobierno de Nicolás Maduro, tras 43 días de protestas que han dejado un saldo de 39 fallecidos, con una agenda de lucha "no violenta" y de "resistencia" cada vez más intensa y en más lugares del país.
Ayer sábado los opositores encabezaron varias jornadas de manifestaciones, esta vez para atravesar ciudades y unir partidarios de varios estados del país en protesta al Gobierno socialista, sorteando piquetes y cordones policiales.
Desde Caracas partió una caravana para viajar en automóvil, autobús y motocicleta hasta el vecino estado de Vargas, una movilización que se desarrolló sin problemas.
Sin embargo, unas decenas de personas que manifestaron a pie por una de las principales vías de la capital venezolana fueron dispersadas en poco tiempo por agentes de seguridad. Otro grupo de opositores partió desde Valencia, capital de Carabobo, para unirse a sus compañeros de Aragua en una concentración en el Campo Carabobo, pero el acceso al monumento fue bloqueado por las fuerzas de seguridad, y los manifestantes dispersados con gases lacrimógenos en la autopista en varios puntos. En otras veinte ciudades se convocaron actividades similares.
