Corea del Norte acusó ayer a la CIA de trazar, junto a los servicios de inteligencia surcoreanos, un plan para matar a su líder, Kim Jong-un, con sustancias químicas durante las celebraciones del abril en el país asiático.
El Ministerio de Seguridad Estatal aseguró que habían detectado a un grupo infiltrado por la Agencia Central de Inteligencia (CIA) y el Servicio Nacional de Inteligencia de Seúl para realizar "preparativos encubiertos y meticulosos" para atentar contra su líder "mediante el uso de sustancias químicas". En un comunicado, recogido por la agencia norcoreana KCNA, el Ministerio afirma que la CIA y los servicios de inteligencia surcoreanos "sobornaron" en 2014 a un norcoreano apellidado Kim que trabajada en un complejo industrial en el territorio ruso de Jabárovsk para que cometiera un "atentado terrorista" contra el líder supremo del país.
El objetivo era asesinar Kim durante los actos en marzo en el Palacio del Sol de Kumsusan (donde están embalsamados su abuelo y su padre, Kim Il-sung y Kim Jong-il, respectivamente) y en el desfile militar.
