DECLARACIÓN
Francisco protagonizó un momento de oración con el papa copto, Teodoro II, a quien hizo una visita de cortesía y con quien caminó hasta la Iglesia de San Pedro, próxima a la residencia patriarcal.
Antes firmaron una declaración conjunta en la que establecieron que los bautizados en una Iglesia no tendrán que volver a recibir ese sacramento si quieren unirse a la otra y dijeron que esa decisión va en el camino de la unidad entre ambas.
Francisco y Teodoro II depositaron flores y encendieron un cirio en recuerdo de las víctimas de los atentados.
El Papa Francisco pidió ayer a líderes musulmanes reunidos en El Cairo un "no fuerte y claro" a la violencia en nombre de Dios, se solidarizó con los coptos víctimas de recientes atentados en Egipto y defendió el respeto de los derechos humanos.
Francisco elevó su voz en contra de la violencia cometida por quienes aseguran que Dios y la religión lo piden y por ello protagonizó un homenaje ecuménico con el Papa copto ortodoxo, Teodoro II, al recordar a las víctimas del terrorismo de los últimos meses.
Esto sucedió al final de su primera y breve jornada en El Cairo, adonde llegó la tarde de ayer y que abandonará hoy sábado: apenas 27 horas en el sexto país de mayoría musulmana que visita durante su pontificado en un viaje con un claro mensaje de reconciliación entre religiones.
El pontífice eligió un centro teológico fundamental del islam suní, la Universidad de Al Azhar, el centro islámico más antiguo del mundo y en un país de abrumadora mayoría musulmana para repetir el mensaje de que la religión no puede ser utilizada para justificar el terror.
"Repitamos un 'no' fuerte y claro a cualquier forma de violencia, venganza y odio cometidos en nombre de la religión o en nombre de Dios", dijo el pontífice en la conferencia.
