El grupo terrorista Estado Islámico (EI) usó armas químicas contra las fuerzas de seguridad iraquíes el sábado 15 durante la ofensiva en el oeste de la ciudad septentrional de Mosul, aunque no provocó ninguna víctima mortal, aseguró ayer el Ejército iraquí.
Los combatientes del EI usaron "misiles que contienen sustancias químicas venenosas" durante la contienda librada en la parte occidental de Mosul contra las fuerzas iraquíes, según el comunicado del centro de información militar, con sede en Bagdad.
Además, las fuerzas iraquíes indicaron que "los misiles tenían un efecto limitado y causaron daños limitados", y apuntaron que el ataque no dejó "ningún muerto" y "no afectó al avance" de las unidades castrenses que continuaron con la liberación de las zonas ocupadas.
Según el texto, las fuerzas iraquíes condenaron el uso de las armas químicas dentro de los barrios residenciales y afirmaron que continúan con el ataque para debilitar a los extremistas y expulsarlos del territorio iraquí.
Las unidades de la Policía Federal progresaron la madrugada de ayer unos 200 metros en la compleja y vetusta zona del centro de Mosul, y consiguieron rodearla con el fin de expulsar a los combatientes, según el comandante de la Policía Federal iraquí, Raid Shaker Yaudat. Las fuerzas gubernamentales comenzaron su ofensiva en el oeste de Mosul el pasado febrero, un mes después de expulsar al EI de la parte oriental de la urbe.
MOSUL
Las fuerzas iraquíes renovaron ayer su ofensiva en el casco antiguo de la ciudad de Mosul, en el norte de Irak, y ayer han logrado un nuevo avance hacia la simbólica mezquita Al Nuri, donde el líder del Estado Islámico (EI), Abu Bakr al Bagdadi, proclamó el "califato" el 29 de junio de 2014.
El comandante de la Policía Federal iraquí, Raid Shaker Yaudat, informó en un comunicado de que sus tropas avanzan en el casco antiguo de la urbe iraquí, que se caracteriza por sus estrechas calles y mercados, y que ya han controlado zonas aledañas al alminar de la mezquita Al Nuri.
