EXHIBICIÓN
El sábado 15, Kim Jong-un exhibió en el desfile militar de celebración del cumpleaños del fundador del régimen unos nuevos misiles ICBM.
Estados Unidos trabaja con sus aliados internacionales y con el Gobierno chino para acabar con las provocaciones de Corea del Norte, que ayer volvió a hacer un ensayo, aunque fallido, del lanzamiento de un misil.
"Estamos trabajando junto a nuestros aliados y socios, y con los líderes chinos, para elaborar una gama de opciones" que estén listas si el régimen norcoreano persiste en su 'patrón desestabilizador y provocador' y se niega a 'desnucleanizarse'", dijo ayer el asesor de Seguridad Nacional del presidente Donald Trump, H.R. McMaster.
"Creo que hay un consenso internacional ahora, incluidos los líderes chinos, en que esta situación simplemente no puede continuar", añadió en declaraciones a la cadena estadounidense ABC desde Kabul (Afganistán), a donde llegó ayer para tratar la situación de ese país en materia de seguridad.
"Hay realmente un consenso entre el presidente (Trump) y aliados claves en la región -Japón y Corea del Sur en particular pero también los líderes chinos- de que este problema está llegando a una etapa crucial", aseguró McMaster.
"Es el momento de que emprendamos todas las acciones que podamos, salvo la opción militar, para tratar de resolver esto pacíficamente", agregó.
McMaster cree que en las "próximas semanas, meses", habrá "una gran oportunidad para todos" de "emprender acciones excepto el conflicto armado, de manera que se pueda evitarse lo peor".
Respecto a si la opción militar sigue sobre la mesa, el asesor respondió: "todas nuestras opciones están sobre la mesa, en proceso de mejora y de desarrollo más a fondo".
Según el asesor, Trump ha encargado a su gabinete que le proporcione "opciones" que estén listas si el régimen norcoreano "se niega a desnuclearizarse", que es el "objetivo aceptado tanto por Estados Unidos como por los líderes chinos, así como por los aliados en la región".
