Decenas de opositores venezolanos, en su mayoría encapuchados, armaron ayer pequeños focos de protesta en el este de Caracas y cerraron algunas vías usando basura, llantas y prendiendo fuego a objetos inflamables, tras disiparse una manifestación que se tornó violenta y que dejó, al menos, 17 heridos.
En el municipio Chacao, en el este de la capital venezolana, decenas de antichavistas cerraron parcialmente tres puntos de la avenida Francisco de Miranda y corearon consignas en contra del Gobierno del presidente venezolano, Nicolás Maduro, y del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), al que acusan de haber dado un "golpe de Estado".
Por otra parte, un grupo de encapuchados atacó la Dirección Ejecutiva de la Magistratura, una sede del Poder Judicial ubicada en Chacao, donde "quemaron mobiliario, quebraron vidrios y reja de entrada", según informó la dependencia a través de la red social Twitter.
Este hecho fue inmediatamente repudiado por dirigentes opositores que se desmarcaron de estos "actos vandálicos", como el alcalde de Chacao, Ramón Muchacho, y el primer vicepresidente de la Asamblea Nacional (AN, Parlamento), Freddy Guevara.
