Decenas de miles de rusos se congregaron ayer frente a las murallas del Kremlin para decir no al terrorismo y solidarizarse con las víctimas del atentado suicida contra el metro de San Petersburgo, en el que murieron este lunes 14 personas.
"Piter (San Petersburgo), estamos contigo", fue el lema de la multitudinaria manifestación organizada al término de la jornada laboral en Moscú.
Los moscovitas, habitualmente enfrentados a los habitantes de la antigua capital zarista por una acérrima rivalidad, acudieron en masa al acto con banderas rusas, globos con símbolos de ambas ciudades y ramos de rosas rojas.
El acto, al que asistieron unas 50.000 personas, según la policía, empezó con un minuto de silencio y la petición de los organizadores de que los presentes retiraran las banderas que ondeaban los activistas de diferentes partidos políticos, aduciendo que se no se trataba de un mitin.
"Quiero ser como los peterburgueses. Después de la explosión nadie se fue corriendo a sus casas, se quedaron a ayudar. No sé si yo sería capaz de hacer lo mismo", dijo el popular periodista Serguéi Dorenko.
