El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, confirmó ayer que 210 personas fallecieron y 203 más resultaron heridas en la avalancha de tres ríos que arrasó parte de Mocoa, al tiempo que prometió la reconstrucción de esta ciudad ubicada en las selvas del sur del país.
"El número de fallecidos creció a 210, tres más que los que teníamos cuando iniciamos este balance", aseguró Santos, que ayer encabezó por segunda jornada consecutiva las labores de rescate y atención de las víctimas en Mocoa.
El mandatario, que volvió a la zona de la tragedia acompañado por su esposa, María Clemencia de Santos, y varios de sus ministros, detalló que del total de fallecidos ya 170 que fueron identificados "en tiempo récord" y 112 "están a disposición de la Fiscalía para ser entregados a sus seres queridos".
Santos dijo además que la cifra de heridos se mantiene en 203, de los cuales 68 fueron remitidos a hospitales de las ciudades de Neiva y Popayán, las capitales de los vecinos departamentos de Huila y Cauca, respectivamente. También aseguró que no tienen "ninguna persona oficialmente declarada como desaparecida" e invitó a quienes desconozcan el paradero de parientes a que se acerquen para identificarlas.
La tragedia de Mocoa ocurrió en la madrugada del sábado 1, cuando el río Mocoa y sus afluentes Sangoyaco y Mulatos se transformaron a raíz de las intensas lluvias en una riada de piedras, árboles y distintos materiales que pasó por 17 barrios de la capital del departamento de Putumayo, fronterizo con Ecuador y destruyó algunos de ellos.
En su informe ante la prensa, el jefe de Estado anunció que las familias recibirán un seguro de 18.5 millones de pesos (unos 6.440 dólares) como seguro por sus parientes fallecidos y que le entregarán 250.000 pesos (unos 87 dólares) mensuales a las familias que requieran alquilar viviendas mientras se soluciona su caso.
