Al menos, 30 policías y efectivos de las Fuerzas Armadas de la República Democrática del Congo (FARDC) fueron decapitados por milicianos del grupo Kamuina Nsapu en una emboscada en Kananga, en la provincia de Kasai (centro), informaron ayer a EFE fuentes gubernamentales.
Aunque el dato es por el momento provisional, 30 policías murieron en un ataque de la milicia congolesa Kamuina Nsapu que comenzó ayer en la provincia de Lomani, en el centro del país, y continúa hoy, confirmó a Efe el gobernador de la provincia, Patrice Kamanda.
"Los enfrentamientos aún continúan. Nuestros dispositivos han sido reforzados y se espera sofocar a estos incívicos que han hecho mucho daño a civiles y fuerzas de seguridad, incluida la mayoría de la policía y militares que han muerto tras una confrontación dura y sangrienta que comenzó ayer por la noche", dijo Kamanda.
El gobernador aclaró que el balance de bajas es aún provisional y admitió que encontraron varios efectivos de las FARDC y policías congoleses decapitados.
Los milicianos irrumpieron ayer armados con machetes en un campamento militar donde también saquearon armamento y vehículos de las fuerzas congolesas en la aldea de Mwena Ditu. "Los milicianos pusieron en riesgo todos los esfuerzos de paz hechos en la última visita del ministro de Interior", lamentó el diputado Dieu Merci Mutombo, quien confirmó que los enfrentamientos continúan a estas horas en Mwena Ditu, donde los militares se han desplegado en la zona.
