La expresidenta surcoreana Park Geun-hye regresó ayer a su casa tras más de 21 horas en la sede la Fiscalía, donde se sometió a un interrogatorio maratoniano sobre su papel en la trama de la "Rasputina", que supuso su destitución el 10 de marzo.
La exmantadaria, que se sometía por primera vez a las preguntas de los investigadores tras perder su inmunidad presidencial, fue interrogada durante 14 horas y pasó otras siete revisando su declaración.
