El Gobierno español y las víctimas del terrorismo restaron ayer importancia al anuncio de que ETA se desarmará antes de un mes y subrayaron que deben mantener la firmeza contra una banda cuya única salida es la desaparición "sin contrapartidas". El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, reiteró ayer en Vitoria su llamada a ETA para que se disuelva y, con la frase "no habrá nada a cambio de nada porque nada puede haber".
