Tras vivir jornadas de violento conflicto la semana pasada, la Federación de Juntas Vecinales (Fejuve) del municipio de Achacachi y los Ponchos Rojos firmaron ayer viernes un acuerdo con la mediación de la Defensoría del Pueblo, institución que prestó sus instalaciones en La Paz para que se desarrolle la mesa de diálogo.
Si bien la tranquilidad volverá a Achacachi, aún no se concertó el retorno del alcalde Edgar Ramos, quien, según el argumento de los vecinos, no quiso brindar una redición de cuentas de 2016, hecho que derivó en un malestar generalizado y posterior enfrentamiento entre los vecinos y los pobladores de las localidades aledañas.
“Lo que sí se ha dejado para una mesa especial, para el 10 de marzo, es cómo se va a poder reconducir las actividades del hermano alcalde”, explicó el defensor del Pueblo, David Tezanos Pinto.
El representante de la Defensoría manifestó que tal encuentro será desarrollado en instalaciones de Radio San Gabriel, en la ciudad de El Alto.
Dentro del documento que se suscribió entre las partes involucradas, se cita la obligación de brindar las “garantías” necesarias para no incurrir en actos ofensivos ni agresión física en contra del otro.
“Se estableció una multa de 20.000 Bolivianos para toda persona que vulnere este acuerdo, de obra o de palabra”, aseveró.
