La investidura de Donald Trump como presidente de EE.UU., a la que se prevé que asistan mañana viernes hasta 900.000 personas, estará marcada por tres días de celebraciones, incluido el clásico desfile desde el Capitolio a la Casa Blanca.
Trump y Mike Pence tomarán posesión como el cuadragésimo quinto presidente y el cuadragésimo octavo vicepresidente de Estados Unidos, respectivamente, el 20 de enero en un acto solemne en el Capitolio que acaparará la atención mundial. El Departamento de Seguridad Nacional y Gestión de Emergencias de Washington calcula que entre 800.000 y 900.000 personas abarrotarán el centro de la capital estadounidense para asistir a las celebraciones.
"La gente va a venir en masa a Washington con cifras récord", aseguró Trump en su hiperactiva cuenta de la red social Twitter. Luego agregó que "¡será un gran jueves, viernes y sábado¡". Pese a las optimistas declaraciones del magnate republicano, se trata de una cifra muy por debajo del récord de 1.8 millones de personas que asistieron en 2009 a la investidura del presidente saliente, Barack Obama.
