Daniel Ortega y su esposa Rosario Murillo tomaron ayer la promesa de ley como presidente y vicepresidenta de Nicaragua, por un período de cinco años. La Sesión Solemne se efectúa en la Plaza de la Revolución. El su discurso anunció que trabajará por la unidad de las fuerzas sociales de su país.
“Ratificamos el compromiso de seguir trabajando en unidad con todas las fuerzas económicas, sociales y políticas de nuestro país, a seguir trabajando en unidad por el bienestar de nuestro pueblo, a seguir fortaleciendo esta gran alianza”, manifestó el mandatario.
La Policía Nacional dispuso de un plan especial en el perímetro de seguridad dispuesto. En el acto hay funcionarios de Estados e invitados especiales nacionales e internacionales, entre ellos cinco presidentes, incluido el venezolano Nicolás Maduro y el boliviano Evo Morales. El mandatario nicaragüense expresó que Nicaragua mantiene altos niveles de seguridad pese a la amenaza del narcotráfico y el crimen organizado. Ortega mencionó que en su toma de posesión están representados todos los sectores de Nicaragua. “Es lo más valioso y es lo que tenemos que seguir cuidando”, dijo.
