Europa festeja el Año Nuevo entre fuertes medidas de seguridad ante la amenaza del terrorismo yihadista, en una noche de celebraciones que ponen fin a un año convulso.
Los gobiernos de todos los países europeos han transmitido mensajes de tranquilidad a los ciudadanos, que tradicionalmente acuden de forma multitudinaria a celebrar el Año Nuevo. Berlín, donde se produjo el último atentado, París, Roma, Estambul, Madrid; todas las capitales europeas han reforzado sus medidas de seguridad pero manteniendo los niveles de alerta del resto del año.
En Berlín, en la llamada "milla de la fiesta" entre la Puerta de Brandeburgo y la Columna de la Victoria, a la que se espera que acudan hasta un millón de personas, grandes bloques de hormigón de toneladas de peso cerrarán en varios puntos el acceso.
