El grupo yihadista Estado Islámico (EI) perpetró ayer un doble atentado terrorista en Bagdad que causó 28 muertos, mientras resiste en el feudo septentrional de Mosul ante el renovado impulso del Ejército iraquí por hacerse con los barrios orientales de esa ciudad.
Un total de 28 iraquíes murieron y 53 resultaron heridos, cuando dos kamikazes yihadistas detonaron los cinturones de explosivos que llevaban adosados en una calle comercial del barrio de Al Sinak, en el centro de la capital iraquí.
La organización terrorista, que identificó a los dos suicidas, amenazó con continuar sus ataques contra los musulmanes chiíes a quienes denomina "renegados". Este ataque se produce tres días después del comienzo de una nueva fase de la ofensiva para recuperar Mosul.
