El primer ministro italiano, Paolo Gentiloni, dijo ayer que pretende agotar la legislatura mientras el Parlamento le mantenga su confianza, explicó sus prioridades en 2017 en la presidencia del G-7 y aseguró que buscará una salida a la crisis del banco Monte dei Paschi di Siena (MPS).
Gentiloni, que sustituye a Matteo Renzi, compareció para ofrecer la habitual conferencia de fin de año.
