Tres mil personas desplazadas por la violencia del grupo terrorista Boko Haram en la ciudad de Damasak, en el noreste de Nigeria, regresaron a sus hogares tras la expulsión de los yihadistas de la zona, informó un portavoz del Ejército.
Damasak, situada en el estado de Borno, el más castigado por Boko Haram, fue tomada por el grupo terrorista en 2014, obligando a miles de personas a huir a países fronterizos y otras partes de Nigeria.
Para el retorno de los desplazados el Gobierno local abrió dos carreteras principales y sometió a la población a un control de seguridad antes de permitir su entrada en la ciudad, informó ayer el portavoz del Ejército en funciones, Sani Usman, en un comunicado.
