Una persona falleció ayer y otras tres resultaron heridas por la explosión de una bomba en una oficina del Partido Comunista en la región noroccidental china de Xinjiang, tras la que la policía abatió a los cuatro presuntos atacantes.
Los funcionarios locales, citadas por la agencia oficial Xinhua, calificaron de ataque terrorista este suceso, que tuvo lugar a las 16.50 hora local (08.50 GMT) en el condado de Qaraqash (Moyu, en mandarín) de Xinjiang.
