Jóvenes migrantes dejaron claro ayer al presidente electo de EE.UU., Donald Trump, que lucharán en contra de sus amenazas de deportación, poco antes de comenzar una caravana hacia Washington para vencer los miedos que generan sus amenazas.
La "Caravana de Coraje" comenzó con consignas como "Sin papeles y sin miedo" y la popular "Sí, se puede", entonadas por un grupo de jóvenes que recorrieron calles del barrio financiero de Nueva York, ante el asombro de los peatones.
El grupo, que portaba una bandera de EE.UU. y estaba encabezado por César Vargas, primer indocumentado que obtuvo una licencia de abogado en Nueva York, inició así su viaje a Washington, con varias paradas en el camino.
La primera será en Nueva Jersey, donde se reunirán con estudiantes indocumentados de la Universidad de Rutgers, que hace unos días dejaron de lado sus clases para protestar contra Trump. Durante la ruta se reunirán además con familias indocumentadas.
Algunos son beneficiarios de iniciativas oficiales del presidente Barack Obama como el Programa de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA), conocidos como "soñadores", un plan oficial que Trump ha advertido que lo revocará. "No nos empujarán nuevamente a vivir en las sombras", afirmó Hina Naveed, joven musulmana de Pakistán, que se benefició del DACA y que ahora trabaja como enfermera, durante una conferencia de prensa frente a un edificio Trump en el centro financiero de Wall Street. La marcha a la capital federal, a la que se unirán progresivamente jóvenes de otros puntos intermedios, tiene el propósito de pedir a Obama, que termina su segundo mandato en enero, que detenga las deportaciones, dijo a EFE Vargas.
