Decenas de indígenas se apostaron ayer en el Palacio presidencial de Planalto, en Brasilia, para exigir una mayor atención, pero también para protestar contra los ajustes propuestos por el Gobierno del mandatario Michel Temer.
Con sus vestimentas típicas, tocados con plumas y algunos armados con arcos y flechas, los indígenas no encontraron resistencia por parte de la guardia presidencial y se plantaron en la puerta principal de la sede del Gobierno, que mantuvieron bloqueada durante alrededor de seis horas.
La manifestación acabó una vez que algunos representantes de los indígenas entregaron a funcionarios de la Presidencia un documento con sus quejas y les fue prometido que serán recibidos por los funcionarios responsables de asuntos indígenas.
