El presidente estadounidense, Barack Obama, aterrizó ayer en Berlín para visitar por última vez como inquilino de la Casa Blanca a la canciller alemana, Angela Merkel, su estrecha aliada por encima de diferencias en las relaciones bilaterales.
Procedente de Atenas, el Air Force One tomó tierra en el aeropuerto Tegel de la capital alemana, blindada con un dispositivo policial de más de 5.000 agentes.
