Las autoridades anunciaron ayer el hallazgo de paquetes sospechosos enviados al expresidente Barack Obama (2009-2017) y la exsecretaria de Estado Hillary Clinton, mientras que detectaron otros bultos sospechosos dirigidos a una congresista demócrata y al edificio Time Warner, en Nueva York.
En un comunicado, el Servicio Secreto precisó que interceptó el paquete mandado a Clinton, también excandidata presidencial, en su casa del condado de Westchester (Nueva York) a última hora del martes, mientras que halló otro ayer miércoles en Washington dirigido a la casa de los Obama.
"Los protegidos no recibieron los paquetes ni corrieron el riesgo de recibirlos", agregó la nota del Servicio Secreto, que vela por la seguridad del presidente de EE.UU. y de los exmandatarios, entre otros.
Entretanto, en el estado de Florida, medios de comunicación locales revelaron que la oficina de la congresista demócrata Debbie Wasserman Schultz en la localidad de Sunrise (en el sur de este estado) fue evacuada y que la Policía investiga un paquete sospechoso.
Hubo también una falsa alarma respecto a la Casa Blanca, después de que la CNN informó de que otro paquete dirigido a la mansión presidencial fue interceptado en una base militar de Washington, lo que fue desmentido poco después por el Servicio Secreto. "Los informes de prensa sobre un tercer paquete interceptado que iba dirigido a la Casa Blanca son incorrectos", indicó ese cuerpo en su cuenta oficial de Twitter. La Casa Blanca condenó "los intentos de ataques violentos" con artefactos explosivos dirigidos a la residencia de Bill y Hillary Clinton y de Barack y Michelle Obama, en Washington.
TRUMP
El presidente estadounidense, Donald Trump, condenó ayer lo que consideró "atroces" intentos de ataque contra destacadas figuras demócratas de EE.UU., e instó al país a "unirse" para rechazar los "actos o amenazas de violencia política".
