Los bombardeos se reanudaron ayer en los barrios asediados del este de la ciudad siria de Alepo (norte), después de más de tres semanas de interrupción, aunque Rusia negó cualquier implicación suya o del Ejército sirio.
El portavoz de la Defensa Civil Siria en Alepo, Ibrahim Abu Leiz, dijo a EFE por teléfono que unos 70 ataques aéreos de aviones y helicópteros militares golpearon la mitad oriental de la urbe, sitiada por las fuerzas armadas y controlada por la oposición, pero no pudo precisar el origen de los aparatos.
Según el portavoz, cuya organización presta labores de rescate en áreas fuera del dominio del Gobierno, al menos, cuatro personas murieron y otras 38 resultaron heridas.
El Observatorio Sirio de Derechos Humanos elevó el número de fallecidos a cinco y agregó que hubo decenas de heridos.
Abu Leiz precisó que los bombardeos tuvieron lugar en los distritos de Al Firdús, Qadi Askar, Masaken Hanano, Al Salhin, Al Haidariya, Bab Neirab y Al Sajur.
