Un fuerte terremoto de 7,8 grados de magnitud seguido de un tsunami golpeó ayer la costa este de Nueva Zelanda, donde dejó, al menos, dos muertos, según el Gobierno.
Numerosas zonas en la costa, sobre todo en la parte nororiental de la Isla Sur, tuvieron que ser evacuadas debido a las olas que se esperaban, de hasta 5 metros. Según los medios locales, se produjeron cortes de electricidad y los servicios de emergencia acudieron a rescatar a algunas personas en helicóptero. En un primer balance, el primer ministro, John Key, confirmó que, al menos, dos personas fallecieron como consecuencia del terremoto, aunque la cifra podría aumentar en las próximas horas.
El ministro de Defensa Civil, Gerry Brownlee, afirmó que hay un importante número de heridos debido al terremoto.
