La incesante lluvia dificultó ayer las labores de los equipos de rescate de Indonesia que registran palmo a palmo el litoral del estrecho de Sonda azotado el sábado 22 por un tsunami, cuyo último dato de personas fallecidas aumentó hasta los 429 y hay 154 desaparecidos.
Con guantes para evitar cortes, una patrulla de oficiales de la Agencia Nacional de Gestión de Desastres levanta uno a uno los trozos de madera y hojalata que hasta hace tres días formaban una cabaña turística en la playa Carita, en la parte noroccidental de la isla de Java.
"Hoy (25), hasta el momento, no hemos encontrado ningún cadáver. Ayer (24)encontramos aquí dos entre los escombros. Revisamos la zona por si se nos hubiera pasado alguno o por si el mar devuelve algún cuerpo sin vida", declaró a EFE el responsable de la brigada, Hawasi, quien como muchos indonesios solo tiene nombre.
