Las fuerzas iraquíes recuperaron ayer el barrio de Al Zahraa, manteniendo así su avance firme aunque pausado en el este de Mosul, al tiempo que ganaron terreno en el frente meridional hacia la comarca de Nimrud, sede de importantes ruinas de la época asiria.
La conquista completa de Al Zahraa, donde las tropas irrumpieron el miércoles 9, se logró tras "violentos enfrentamientos y guerrilla callejera" contra los yihadistas del Estado Islámico (EI), explicó a EFE el portavoz de las fuerzas antiterroristas, Sabah al Nuaman, en la sede de operaciones de Bartala, en el frente este de batalla.
A continuación, unidades de elite entraron en el distrito oriental de Al Tahrir y se situaron a las puertas de Al Qadesiya, que, según Al Nuaman, puede caer "en unas horas" tras garantizar la salida segura de los civiles. El avance se ve ralentizado porque el EI utiliza a los civiles como escudos humanos y detona vehículos conducidos por suicidas en barrios residenciales y contra las tropas.
De hecho, el Ejército volvió ayer a lanzar miles de panfletos sobre Mosul en los que pidió la colaboración de la gente para "salvar la ciudad de la brutalidad" del EI, que aún retiene una buena parte de la misma.
En los combates en los barrios orientales, que también fueron blanco de blanco de bombardeos aéreos contra posiciones y vehículos del EI, murieron decenas de yihadistas.
Una treintena perecieron en Al Zahraa y Al Tahrir, mientras que siete fueron abatidos cuando salían de la urbe infiltrados entre civiles que huían del conflicto. También se registraron hoy combates en el barrio de Al Entesar, liberado hace unos días, que causaron asimismo más de 15 bajas en las filas terroristas.
Entre ellas destaca la muerte de un cabecilla militar del EI, identificado como Jaled al Mituiti, y tres de sus ayudantes, informó a EFE el comandante del Noveno Batallón del Ejército, general Qasem Nezal.
